¿QUÉ ESTÁ PASANDO EN LA UAS? El insólito “autofinanciamiento”: Pagan nómina quitándole dinero a los propios universitarios
CULIACÁN, SINALOA – En un giro administrativo que ha dejado a muchos con la ceja levantada, la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) se encuentra operando bajo un esquema de “ahorro forzado” para poder sobrevivir al 2026. A pesar de recibir miles de millones de pesos en subsidios, la institución está aplicando una estrategia que parece un rompecabezas financiero: pagarle al trabajador, pero retener recursos de la misma operatividad laboral para garantizar que el cheque de la próxima quincena no rebote.
El “Guardadito” de 60 Millones: ¿Ahorro o Sacrificio?
El Rector de la Universidad, Jesús Madueña Molina, reveló recientemente una cifra que ha causado impacto: en tan solo cuatro quincenas, la institución ha logrado acumular un “ahorro” de poco más de 61 millones de pesos.
Sin embargo, lo sorprendente no es solo la cifra, sino de dónde viene y para qué se usará. Según Madueña, este recurso proviene directamente de los ajustes derivados de la reforma laboral y de retenciones a jubilados. Es decir, la Universidad está utilizando los excedentes y ahorros generados por su propio personal para blindar el pago de salarios futuros.
“Todo lo que se ahorre en el tema de la reforma laboral va a ser para nómina, porque es el tema principal que nosotros queremos priorizar”, sentenció de forma contundente el Rector.
¿Un sistema de supervivencia?
La situación financiera es paradójica. El presupuesto de la UAS para este año es masivo, compuesto por una bolsa bipartita:
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$5,379 millones de pesos provenientes del Gobierno Federal.
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$2,668 millones de pesos del Gobierno del Estado.
Aun con estos 8 mil millones de pesos en la mesa, la administración central asegura que el margen es tan estrecho que cada peso ahorrado en prestaciones o ajustes de la reforma laboral debe guardarse bajo llave en la Tesorería.
Transparencia bajo la lupa
Ante los cuestionamientos sobre el destino de estos fondos, Madueña Molina aseguró que el dinero no se está “esfumando”. El recurso se encuentra actualmente en una cuenta de la Tesorería y se presentará un informe detallado ante el Consejo Universitario la próxima semana.
“No es un recurso que se gaste sin informar. Si en el transcurso del año ese recurso se va a utilizar para lo que vaya siendo falta en el pago de nómina. No se va a gastar en absolutamente ninguna otra cosa”, puntualizó el Rector, buscando calmar las aguas entre el personal docente y administrativo.
La incertidumbre en los pasillos
Para el trabajador promedio, la noticia es agridulce. Por un lado, se garantiza la certeza del pago; por otro, queda el asombro de saber que la estabilidad de su sueldo depende directamente de cuánto se le logre “recortar” o “ahorrar” a los procesos de la reforma laboral y a los jubilados.
El Consejo Universitario de la próxima semana será clave para entender si este modelo de “autofinanciamiento” es una medida temporal de emergencia o la nueva realidad económica de la máxima casa de estudios sinaloense.
Instrucción: “Financia tu propia quincena”.
Lema oficial: “Somos grandes, somos UAS”.
Traducción: Somos tan grandes que te quitamos 61 millones para presumir que te pagamos.
¡Qué elegancia la de esta gestión!
Pese a los manejos y los “ahorros” a costa del trabajador, la universidad prevalece por su gente, por su academia y por su historia. Que el recurso regrese a donde pertenece y que la transparencia sea la única moneda de cambio. Porque por encima de cualquier administración, la verdad siempre encontrará su camino hacia la luz.
Atentamente,
“Sursum Versus”
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