LAS BALAS QUE FLORECIERON EN AUTONOMÍA: A 54 AÑOS DEL SACRIFICIO DE MARÍA ISABEL Y JUAN DE DIOS
Culiacán, Sinaloa | 7 de abril de 2026
El calendario marca el 7 de abril, pero en la memoria colectiva de los universitarios de Sinaloa, el reloj se detuvo hace 54 años en un perímetro de sangre, pólvora y gases lacrimógenos. Hoy, la Asociación de Jubilados de la UAS A.C., bajo el liderazgo de la Maestra Florina García Bórquez, alza la voz no solo para recordar una fecha, sino para reivindicar un testamento de dignidad que costó la vida a dos jóvenes: María Isabel Landeros y Juan de Dios Quiñónez.
El perímetro del dolor: 1972
Retroceder a 1972 es asomarse a una de las páginas más oscuras del autoritarismo en Sinaloa. La universidad no era el espacio de libertades que conocemos hoy; era un territorio en disputa donde el gobierno intentaba imponer una rectoría a base de bayonetas.
-
El escenario: Ceses de profesores, expulsiones arbitrarias de alumnos y el cierre de las casas del estudiante fueron el preludio de la tragedia.
-
El desenlace: En el perímetro del Edificio Central, la represión gubernamental apretó el gatillo. María Isabel cayó abatida a las puertas del recinto universitario; Juan de Dios perdió la vida apenas a una cuadra de distancia. Sus sueños de ser profesionales se disolvieron en el pavimento, pero su sangre se convirtió en el sello indeleble de la Ley Orgánica y la democracia interna.
El mensaje de la resistencia: La voz de los jubilados
Para la Maestra Florina García Bórquez y los cientos de jubilados que hoy conforman la Asociación, estos nombres no son solo letras en una placa de bronce. Son compañeros de generación, rostros de una lucha que hoy, más que nunca, debe ser contada a los jóvenes que transitan por los pasillos de la UAS sin saber que pisan tierra sagrada.
“La autonomía universitaria no fue un regalo de escritorio, fue una conquista pagada con la vida de estudiantes valientes”, reza el posicionamiento de la Asociación.
Tres pilares de un legado inextinguible
La Asociación de Jubilados destaca que la memoria de aquel 7 de abril se sostiene sobre tres pilares que hoy definen la identidad de la máxima casa de estudios sinaloense:
-
La Victoria sobre el Autoritarismo: La caída de María Isabel y Juan de Dios fue el motor que obligó la salida de la rectoría impuesta, quebrando el brazo del gobierno y abriendo paso a la autonomía plena.
-
Libertad como Estandarte: El movimiento enfrentó la cárcel y la persecución para asegurar que la excelencia académica y la libertad de pensamiento fueran derechos, no privilegios.
-
Vigencia de la Agenda Social: Los jubilados advierten que una universidad que olvida su origen social pierde su esencia. El sacrificio de 1972 debe ser el faro que guíe a las nuevas generaciones frente a cualquier intento de regresión.
El compromiso del presente
A 54 años de la infamia, el compromiso de la Asociación de Jubilados UAS A.C. es combatir el virus más peligroso para una institución: el olvido. Mientras haya un jubilado que cuente la historia, la sangre derramada en el malecón y en las calles del centro seguirá siendo el cimiento de la conciencia social universitaria.
La fortaleza de las ideas que aquella generación defendió sigue vigente. Hoy, al honrar a sus mártires, los jubilados no solo miran al pasado, sino que lanzan un grito de alerta al futuro: la dignidad universitaria es innegociable.
“Por la Libertad de Pensamiento y la Dignidad Universitaria” Asociación de Jubilados de la UAS A.C.
![]()
