usticia y Transparencia para el trabajador universitario.
El “Cuchillo” de la UAS: Entre el despilfarro en aviadores y el despido arbitrario; el pecado de tener parientes con dignidad
El “Cuchillo” de la UAS: Entre el despilfarro en aviadores y el despido arbitrario; el pecado de tener parientes con dignidad

El “Cuchillo” de la UAS: Entre el despilfarro en aviadores y el despido arbitrario; el pecado de tener parientes con dignidad

El “Cuchillo” de la UAS: Entre el despilfarro en aviadores y el despido arbitrario; el pecado de tener parientes con dignidad

CULIACÁN, SIN. – La llamada “Reingeniería” de la Universidad Autónoma de Sinaloa ha mostrado su cara más oscura: la del abuso de autoridad y la falta de humanidad. Mientras el gobernador de Sinaloa, Dr. Rubén Rocha Moya, advertía este 5 de enero sobre la urgencia de “meter cuchillo” a una nómina inflada, la administración de Jesús Madueña Molina ya ejecutaba una purga, pero no basada en la eficiencia, sino en la represalia y el nepotismo.

El “Banderazo” de las vacaciones: Despidos en la víspera navideña

El pasado 19 de diciembre de 2025, justo el último día hábil antes del receso decembrino, la UAS se convirtió en un escenario de injusticia. Sin procedimientos formales, sin derecho de audiencia y sin un solo documento que fundara legalmente la rescisión, diversos directivos y jefes de departamento procedieron a despedir verbalmente a trabajadores de confianza.

Esta táctica, claramente diseñada para dejar a los trabajadores en la indefensión durante el periodo vacacional, contraviene los principios más elementales de legalidad y justicia laboral que deberían regir en una institución educativa.

La injusticia de la selección: Se quedan los “aviadores”, se van los trabajadores

Lo que hace este proceder una verdadera “sinvergüenzada” —como lo han calificado los afectados— es el criterio de selección. Tras un balance interno, los trabajadores rescindidos descubrieron un patrón alarmante:

  • Se despidió a personal con años de antigüedad y trayectoria.

  • Se mantuvo en sus puestos a personas con menor antigüedad y sin carga laboral real.

  • Incluso, se protegieron a empleados que cuentan con actas administrativas por mal desempeño.

Esto confirma que la administración de Madueña Molina no evalúa el trabajo ni el mérito, sino la lealtad ciega o el parentesco. La percepción es clara: no se está saneando la nómina, se está “limpiando” la casa de voces críticas.

Represalias: El pecado de tener parientes con dignidad

Testimonios recabados por este medio apuntan a una realidad aún más perversa. Varios trabajadores denuncian que su despido fue una represalia directa por estar emparentados con personas conocidas por defender los derechos laborales y oponerse a los abusos del grupo en el poder.

Es una contradicción dolorosa: mientras el gobernador reconoce que hay un exceso de personal de confianza y “aviadores” que sangran el presupuesto, la rectoría utiliza ese pretexto para golpear a quienes sí trabajan, mientras protege a sus incondicionales.

Un llamado al Estado de Derecho

El proceder de los jefes y directivos de la UAS es incompatible con un Estado de Derecho. Una institución de educación superior no puede ser gestionada como un feudo donde el capricho del superior está por encima de la ley.

Si el gobernador Rocha Moya pretende “meter cuchillo” a la nómina, debe asegurarse de que el corte sea preciso y quirúrgico para eliminar a los parásitos del sistema (los aviadores), y no para amputar el sustento de familias que han servido con honestidad a la universidad. La comunidad universitaria observa y exige justicia.


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