UAS Zona Sur en paro laboral: Trabajadores exigen el pago de la segunda quincena de enero
MAZATLÁN, SIN. – Lo que inició como una inquietud en los pasillos universitarios se ha transformado en un conflicto laboral abierto. Este 4 y 5 de febrero, la Universidad Autónoma de Sinaloa en su zona sur vivió jornadas de brazos caídos. Docentes y administrativos de unidades académicas clave en Mazatlán se declararon en paro laboral, una medida de presión ante el impago de la segunda quincena de enero, dejando en evidencia la fragilidad financiera que atraviesa la institución.
El epicentro del conflicto
La movilización, que ha mantenido las aulas en silencio pero los ánimos encendidos, se concentró en tres bastiones educativos del puerto:
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Preparatoria Rubén Jaramillo: Donde el personal docente detuvo las cátedras.
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Facultad de Ciencias del Mar (FACIMAR): Una unidad de alta especialización que vio sus actividades administrativas y de investigación pausadas.
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Facultad de Ciencias Sociales (FACISO): Donde la base trabajadora se unió de manera unánime al reclamo.
A diferencia de una toma de instalaciones, los trabajadores han optado por el paro laboral, presentándose en sus centros de trabajo pero absteniéndose de realizar sus funciones como protesta legítima ante la falta de remuneración por el tiempo ya trabajado.
La ruptura de la confianza
El núcleo del descontento no es solo la falta de dinero, sino el sentimiento de engaño. Según los portavoces del movimiento, el Rector de la UAS, Jesús Madueña Molina, había dado garantías públicas de que el recurso se dispersaría a más tardar el miércoles 4 o jueves 5 de febrero. Al vencerse el plazo y encontrar las cuentas bancarias vacías, la indignación desplazó a la paciencia.
“Ya no creemos en las promesas”, señalan los trabajadores. Aunque la administración central ha emitido nuevos mensajes asegurando que el recurso federal aterrizará el próximo lunes para saldar los adeudos, el personal ha decidido mantener el paro. La postura es firme: las actividades no se normalizarán hasta que el último centavo de la quincena vencida esté depositado.
Amenazas y comunicados: El caos administrativo
El ambiente se enrareció aún más debido a una serie de señales mixtas provenientes de la propia universidad. Durante la jornada de protesta, circuló entre los trabajadores la advertencia de que se aplicarían descuentos salariales a quienes no cumplieran con sus obligaciones, bajo el argumento de “día no trabajado”.
Sin embargo, en un intento por calmar las aguas o corregir el rumbo, el departamento de Recursos Humanos de la UAS emitió un comunicado oficial en el que se deslindaba de dichas represalias, asegurando que no habría afectaciones económicas para los manifestantes. Esta contradicción interna solo ha servido para aumentar la desconfianza de los empleados hacia las autoridades centrales.
Un lunes decisivo
El conflicto entra ahora en un periodo de tregua tensa durante el fin de semana. El lunes se perfila como el día definitivo: de cumplirse el pago, la UAS podría retomar su ritmo habitual; de lo contrario, el paro laboral amenaza con extenderse e incluso radicalizarse en otras zonas del estado.
Por ahora, miles de estudiantes en Mazatlán permanecen a la expectativa, mientras sus maestros sostienen que “sin pago no hay trabajo”, defendiendo un derecho laboral básico en medio de una tormenta financiera que parece no tener fin inmediato.
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